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Calle de Nueva York se llamará José Sucuzhañay

El lunes, en el Salón Azul de la alcadía de Nueva York, el primer

personero municipal, Michael Bloomberg, firmó el decreto que

autoriza que una calle de Brooklyn lleve el nombre del inmigrante

ecuatoriano José Sucuzhañay, víctima por odio racial el 8 de diciembre

de 2008. La esquina de la avenida Bushwick y Kossuth Place será la que

lleve el nombre de nuestro compatriota quien fue atacado sin que

medie provocación alguna por dos sujetos afroamericanos.

El homenaje a Sucuzhañay fue gestionado por la organización

comunitaria Alianza Ecuatoriana Internacional, quienes lograron la

aprobación de la corporación y luego la firma del decreto por el alcalde

Bloomberg quien invitó al acto a la familia de la víctima y a miembros

de la Alianza.

Aprendi a Perdonar

“Sufrí por mi hermano”, expresó Romel con el rostro triste,

“fueron dos años de pelear conmigo mismo. Me levanté.

Me hice fuerte”.Romel relató que el crimen de odio del que

fue víctima lo motivó a unirse a la Policía de Nueva York.

Hace ocho meses que colabora en el Cuartel 83 de Bushwick,

Brooklyn como policía auxiliar.“El honor, el respeto y

la disciplina es una filosofía que hice parte de mi vida.

Cuando me pongo el uniforme sé que mi deber es con

todas las comunidades”.  Con la mirada fija en su placa,

Romel recordó que fueron oficiales del Cuartel 83

los que le ayudaron cuando ocurrió la agresión.

Comentó que esa madrugada llamó a una amiga cercana

que tradujo su declaración.“No podía expresarme en

inglés y me sentí impotente. Ahora como un oficial de la paz

trato de dar una mano amiga. Quiero ayudar”. Apuntó

que su objetivo al unirse a la Policía, es ser parte

de la lucha por reforzar el vínculo entre las autoridades

y la comunidad. Romel comentó que fue un duro proceso

de recuperación luego de los golpes que recibió.

Estuvo en terapia física y psicológica por más de dos años.

Indicó que durante algunos meses no pudo controlar

sus movimientos y que pasó noches sin dormir debido a los

ataques de pánico. “Entendí que las lágrimas no podrían

revivir a mi hermano, ni devolverme la salud.

Fue muy duro sanar. No me permití permanecer más en

una tumba de rencor. Perdoné y finalmente soy feliz”.

La familia Sucuzhañay reabrió el negocio que José emprendió

años antes de su muerte. Se trata de una oficina de

bienes raíces ubicada en Brooklyn. El lugar se llama “Open”

en memoria de José. Romel explicó que el nombre “habla del

amor que siempre está abierto a la tolerancia, a la

aceptación de los demás pese a las diferencias étnicas.

Es tener las puertas siempre abiertas”.